Una hernia umbilical se caracteriza por el deslizamiento de contenido abdominal, como grasa o intestino, a través de un orificio o área de debilidad en la región del ombligo.
Esta condición generalmente ocurre debido a un cierre incompleto de la aponeurosis (la capa resistente de la pared abdominal) en el sitio donde se insertaba el cordón umbilical al nacer.
Las principales manifestaciones es la presencia de masa umbilical, de reciente aparición o que ha ido creciendo en el ombligo.
En algunos casos, crece al hacer esfuerzo y luego se reduce.
Otro de los síntomas característicos es el dolor en la cicatriz umbilical.
La hernia umbilical puede causarte dolor, aunque en otras ocasiones puede ser asintomática.
Cuando el dolor está presente, suele asociarse con la actividad física o con esfuerzos como pujar o toser.
Además, es posible experimentar molestias incluso si no se observa una protrusión o masa evidente al palpar la zona afectada.
La cirugía de una hernia umbilical siempre se recomienda, incluso si no presenta síntomas, no ha crecido o no está incarcerada.
Aunque no se considera una emergencia, es importante considerar la reparación lo antes posible, para eliminar el riesgo de complicaciones futuras.
Una hernia umbilical se diagnostica mediante la exploración física, palpando la región umbilical y observando si hay cicatrices de cirugías previas.
Además, durante la consulta te interrogaré sobre tu historial quirúrgico.
Para confirmar el diagnóstico, te solicitaré un ultrasonido de la pared abdominal.
No es imprescindible llevar estudios previos a la primera consulta. Sin embargo, si tienes estudios de imagen y de laboratorio realizados anteriormente, es recomendable traerlo
Antes de la cirugía, te solicitaré un ultrasonido de la pared abdominal y estudios de laboratorio básicos como biometría hemática, pruebas de coagulación y química sanguínea.
Si tienes más de 60 años o padeces enfermedades crónicas, te pediré valoraciones preoperatorias más extensas, incluyendo una radiografía de tórax y un electrocardiograma, además de otros exámenes de laboratorios.
Con estos estudios, deberás acudir a una consulta con un médico internista o cardiólogo.
Puedes elegir entre diferentes opciones de hospitales para programar tu cirugía.
Las alternativas disponibles se encuentran en Naucalpan, incluyendo Satélite y Lomas, y todas cuentan con las instalaciones, insumos, tecnología y atención necesarios para realizar el procedimiento de manera segura.
Sin embargo, muchos de mis pacientes optan por utilizar su aseguradora.
En ese caso, podemos revisar los distintos hospitales que forman parte de tu seguro médico y seleccionar el que mejor se adapte al estándar de calidad y excelencia que busco para cada caso individual.
Sí, en esta operación se emplea anestesia.
Si la cirugía es abierta, puede realizarse con anestesia regional (epidural o espinal), pero si lo prefieres, puede ser bajo anestesia general.
En casos de defectos grandes o si el saco herniario está incarcerado, se necesitará anestesia general.
Si la cirugía se realiza por vía laparoscópica, la anestesia siempre será general.
Sí, siempre es deseable usar material protésico para disminuir la posibilidad de recurrencia.
En hernias umbilicales de menos de 2 cm de diámetro, a veces se puede reparar sin malla.
Sin embargo, en hernias mayores de 2 cm o recurrentes, se coloca preferentemente una malla de polipropileno.
En el abordaje laparoscópico, se utiliza una malla especial dentro de la cavidad abdominal.
La duración de la cirugía depende del tipo de abordaje y del tamaño del defecto herniario, pero puede durar aproximadamente 1 hora y media.
Normalmente, no se le realiza un estudio histopatológico. Solo en algunos casos, se solicita ese análisis.
El abordaje laparoscópico permite realizar el procedimiento mediante 4 incisiones muy pequeñas, lo que resulta en buenos resultados estéticos y una baja tasa de recurrencia.
La plastia de hernia umbilical puede ayudarte a evitar el riesgo de incarceración (abultamiento que provoca la hernia) y estrangulación de la hernia, lo que puede causar necrosis intestinal y requerir cirugía de urgencia.
Además, elimina las molestias o dolores provocados por la hernia umbilical.
Por lo general, la estancia hospitalaria de este tipo de cirugías es de 24 horas.
Si es una hernia pequeña (menos de 2 cm de diámetro), la cirugía puede ser ambulatoria.
El cuidado de la herida implica lavarla durante el baño con agua y jabón, sin cubrirla después de dos días a menos que haya secreción considerable. Ten en cuenta que se deben evitar baños en la tina durante algunas semanas.
Recomiendo una ingesta abundante de líquidos y una dieta baja en grasa y alimentos irritantes durante la primera semana, seguida de una reintroducción gradual de los alimentos.
Puedes caminar y realizar actividades normales desde el primer día del alta hospitalaria y podrás manejar en un par de días.
Debes evitar levantar objetos pesados y actividades que aumenten la presión intraabdominal durante varias semanas.
Puedes volver a tus actividades cotidianas después de un período de 2-3 semanas desde la cirugía.
Sí, programaremos consultas de seguimiento en el postoperatorio, generalmente a los 7-10 días después de la cirugía, y otra consulta más tardía, meses después, para descartar recurrencia.