Preguntas frecuentes sobre hernia inguinal

A continuación, encontrarás las dudas más frecuentes sobre hernia inguinal.

El diagnóstico de la hernia inguinal se basa principalmente en la evaluación clínica, es decir, a través del interrogatorio y la exploración física. Puedo solicitarte estudios de imagen para confirmar la condición.

Los síntomas frecuentes de la hernia inguinal incluyen: bulto en cualquier lado del pubis (región inguinal), especialmente notable al realizar esfuerzos, levantar objetos pesados o toser; dolor en el área del bulto o protrusión y sensación de pesadez o presión en la ingle.

En ocasiones, la hernia inguinal puede causar dolor al realizar esfuerzos o levantar objetos pesados, pero generalmente no produce dolor.

Solicito ultrasonidos, y en ocasiones, tomografías computadas con o sin contraste y resonancias magnéticas.

Solicito estudios adicionales para diferenciar la hernia inguinal de otros padecimientos que pueden causar dolor o la palpación de una masa en la ingle, como inguinodinia por lesión o enfermedad nerviosa u ortopédica y ganglios linfáticos inflamados.

Sí, el tratamiento de la hernia inguinal siempre es quirúrgico.

El objetivo de la cirugía de hernia inguinal es ocluir y reforzar el defecto en la pared abdominal para evitar que salga contenido del abdomen, que puede ser solo grasa, incluso intestino u otro órgano.

Realizo la cirugía de hernia inguinal mediante abordaje mínimamente invasivo (laparoscópico) o cirugía abierta.

Antes de programar la cirugía, reviso los estudios preoperatorios básicos solicitados como biometría hemática, pruebas de coagulación y química sanguínea para evaluar la función renal. 

Además, es necesario un ultrasonido inguinal para confirmar el diagnóstico. 

Para pacientes mayores de 60 años o con enfermedades crónicas, recomiendo una evaluación más extensa que incluya radiografía de tórax, electrocardiograma y consultas con otros especialistas.

La cirugía abierta se requiere en casos de hernias inguinales muy grandes (inguinoescrotales) donde el abordaje abierto puede ser más adecuado.

Una vez que se cuentan con todos los estudios para confirmar el diagnóstico y las valoraciones preoperatorias, y se obtiene la aceptación por parte de la aseguradora, el procedimiento puede programarse generalmente en las siguientes 24-48 horas.

Tanto en la cirugía laparoscópica como en el abordaje abierto, se emplea material protésico, específicamente una malla para realizar la plastia inguinal y resolver la hernia.

La malla que coloco durante la cirugía de hernia inguinal está hecha de polipropileno, un material óptimo que está diseñado para permanecer en el cuerpo sin provocar problemas.

En la cirugía de hernia inguinal, la laparoscopia requiere anestesia general, mientras que en la cirugía abierta se puede utilizar anestesia regional o general.

Las opciones de hospitales que te propondré se encuentran en Naucalpan, específicamente en Satélite y Lomas. 

Todos estos hospitales cuentan con las instalaciones, insumos, tecnología y atención requerida para realizar el procedimiento de forma segura. 


Además, podemos evaluar otros hospitales que forman parte de tu aseguradora.

En general, la estancia hospitalaria total es de alrededor de 24 horas cuando se trata de una cirugía programada.

En el día de la cirugía, la mayoría de las veces tienes que ir al hospital unas horas antes del procedimiento, habiendo ayunado durante 6-8 horas. 

Debes traer tus estudios y notas clínicas. Luego, pasas a un área de preanestesia donde se verifican varios puntos, y firmas los consentimientos informados del procedimiento, anestesia y hospitalización.

El tiempo del procedimiento es en promedio de 1 a 1.5 horas, siendo ligeramente más rápido el procedimiento laparoscópico.

Una vez de regreso a tu habitación, permanecerás con líquidos intravenosos hasta que puedas tomar líquidos por vía oral. 

Si toleras los líquidos sin náuseas ni vómitos, te ofrecerán alimentos blandos. Te monitorean los signos vitales, te controlarán el dolor y verificarán tu movilidad. 

Si no hay complicaciones en aproximadamente 24 horas, te retiran el suero, te prescriben medicamentos y recibirás el alta médica.

Sí, en caso de que presentes intolerancia a la vía oral (náuseas o vómitos al tomar líquidos) u otras eventualidades, la estancia hospitalaria puede prolongarse más de 24 horas. 

Además, si el ingreso fue por urgencias debido a una complicación de la hernia inguinal, la estancia puede ser más prolongada. Por esto, siempre invito a mis pacientes a programar la reparación de hernia inguinal.

En la mayoría de los casos, sí es posible llevar a cabo la cirugía de ambas hernias inguinales en la misma intervención quirúrgica.

Después del alta médica, recomiendo seguir una dieta baja en grasa y aumentar la ingesta de líquidos durante la primera semana. 

También es importante evitar levantar objetos pesados o realizar actividades que aumenten la presión abdominal durante varias semanas. Se debe evitar aumentar de peso, fumar, estar estreñido o toser de forma excesiva. 

Las actividades administrativas pueden retomarlas en pocos días, mientras que las actividades físicas intensas se deben reanudar después de cuatro a seis semanas.

La presencia de cicatrices después de la cirugía depende del tipo de abordaje utilizado. Si se realiza mediante laparoscopia, las cicatrices serán pequeñas, de unos pocos milímetros. 

En cambio, si es una cirugía abierta, la incisión será más grande, de aproximadamente 5 centímetros.

Sí, después de la operación se programan 2 consultas de seguimiento. La primera se realiza entre los 5 y 10 días después de la cirugía, y la segunda consulta, a unas semanas.

Sí, la hernia inguinal puede aumentar de tamaño con el tiempo. 

Cuando el paciente descansa o se recuesta, el bulto puede desaparecer o disminuir de tamaño. Sin embargo, cuando el bulto ya no desaparece o regresa al abdomen, se lo conoce como hernia incarcerada.

Aunque una hernia por sí sola no es siempre peligrosa, con el tiempo puede provocar complicaciones potencialmente mortales si no se opera.

Algunas de ellas pueden ser: bloqueo intestinal y la estrangulación del contenido de la hernia, donde el intestino dentro de la hernia no solo queda atrapado, sino que puede llevar a una necrosis y perforación intestinal.

Se requiere atención médica de urgencia en casos de hernia inguinal cuando se presentan síntomas característicos. 

Algunos de ellos son: la hernia ya no reduce de tamaño, náuseas y/o vómitos, incapacidad para evacuar y/o expulsar gases por el recto, dolor intenso y/o cambios de coloración en el área del bulto en la ingle y fiebre.

¿Todavía tienes más dudas?

Si es así, te invito a escribirme o llamarme. Estaré encantado de ayudarte.